¿Quiénes Somos?

  • El Discípulo del Espíritu Santo es un apóstol de fe robusta, de esperanza alegre, de ardiente caridad, de celo encendido. 
  • Fiel Discípulo del Espíritu Santo e imitador del Apóstol San Pablo.
  • Vive siempre preocupado por llevar a todos los hombres la salvación de Cristo.
  • Además, es un enamorado del Espíritu Santo para que lleno de Él pueda ser un apóstol universal y, dócil a sus inspiraciones trabaja incansablemente a tiempo y a destiempo para que el Señorío de Jesucristo y el reinado de Espíritu Santo se establezca en la Iglesia y en el mundo.

Los Discípulos del Espíritu Santo empapados de este mismo Espíritu, lo comuniquen, lo infundan, lo siembran y cultiven a su alrededor en las almas de pobres y ricos, de Sacerdotes, Religiosos y laicos niños, y jóvenes, en las familias y en la sociedad, sin descanso, de noche y de día, siempre; ya exteriormente con enseñanzas y consejos, con la predicación y dirección, ya internamente con la oración y una vida inmolada en la más pura perfección, sobre todo con el amor, fidelidad y  correspondencia al Espíritu Santo a ejemplo de San Pablo que dijo: “De muy buena gana me gaste y me desgaste todo entero” por las almas.

Somos una
Comunidad Carismática

He venido a traer fuego a la tierra y ¡cuánto deseo que esté ardiendo! (Lc 12 49-53)

Evangelizamos con el espíritu y la mística de la Renovación Carismática Católica y la devoción que domina y debe dominar en nuestra familia religiosa es al Espíritu Santo.

Historia

Fundada el 30 de abril 1989

Fundada

La Congregación Religiosa Carismática de los Discípulos del Espíritu Santo fue fundada el 30 de abril 1989, en la ciudad de Loja-Ecuador. Es una Congregación Religiosa Carismática de derecho diocesano, dedicado a la Evangelización con el espíritu y la mística de la Renovación Carismática (R.C.C.) [Const. 1].

Miembros

Contamos con miembros clericales, esto es que la mayor parte de sus miembros son sacerdotes. Contamos también con religiosos no clérigos llamados hermanos coadjutores. A nuestro Instituto pertenecen también la Asociación laica de fieles “Discípulos del Espíritu Santo externos” [Const. 2].

Fines y Objetivos

  • FIN DEL INSTITUTO
    Dicen nuestras constituciones: El fin que nos proponemos es: el seguimiento de Cristo perfecto religiosos del Padre, anunciando los pobres la Buena Noticia [Const. 2] (Lc 4,18).

  • FIN UNIVERSAL
    Como todo Instituto de vida consagrada tenemos un fin universal y común por el que queremos seguir más de cerca a Cristo con la práctica de los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia vivida bajo la acción del Espíritu Santo. Nos consagramos totalmente a Dios emitiendo un cuarto voto público de fidelidad a la Iglesia y a su Magisterio manifestando nuestra adhesión a Pedro y al Cuerpo Místico de Cristo la Iglesia nuestra Madre: fuera de nosotros la crítica de toda índole que destruye y deforma el rostro de la Iglesia…además el deseo del Papa para nosotros es orden [Const. 50].

  • FIN ESPECÍFICO DEL INSTITUTO
    Dicen nuestras constituciones: Finalmente queremos como fin, específico y singular, dedicarnos a la Evangelización con el espíritu y la mística del movimiento de Renovación espiritual Católica Carismática de la Iglesia según las enseñanzas de los últimos Papas, de modo especial del decreto de San Juan Pablo II (14 de septiembre de 1993), que manifiesta lo que para la Santa Sede es y significa la Renovación Carismática de la Iglesia Católica [Const. 1].

    Pueda el movimiento carismático desaparecer como tal y se convierte en una gracia pentecostal para toda la Iglesia. Para ser fiel a sus orígenes el río tiene que perderse en el océano. La Renovación viene de Dios y va a Dios y nació con un impulso poderoso para volver a lo esencial de la vida cristiana: EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO, EL SEÑORÍO DE CRISTO, LA PALABDA DE DIOS, LOS SACRAMENTOS, LOS CARISMAS, LA ORACIÓN Y LA EVANGELIZACIÓN. ESTO ES DEVOLVER EL PODER A DIOS.

    El primer error que es necesario evitar es el de incluir a la Renovación carismática en la categoría de movimiento ya que es un don especial. La Renovación no es un movimiento en el sentido sociológico común, no tiene fundadores, no es homogéneo e incluye una gran variedad de realidades, ES UNA CORRIENTE DE GRACIA, UN SOPLO RENOVADOR DEL ESPÍRITU SANTO A TODOS LOS MIEMBROS DE LA IGLESIA, TAMIBIÉN PARA LAICOS, RELIGIOSOS Y OBISPOS (Cardenal. Suenens).

CARISMA

El carisma implica la gracia de estar en suma docilidad a las mociones e inspiraciones del Espíritu, para llevar a cabo el fin específico que el Espíritu Santo inspiró al fundador.

  • El carisma debe ser entendido y vivido como la prolongación en el tiempo de esta experiencia del Espíritu, para que de este modo los sentimientos y propósitos que el fundador tenía al iniciar el Instituto sean vividos y experimentados hoy.

    Por tanto, nuestro carisma propio es la disposición interior para saber cómo quiere conducirnos e introducirnos el Santo Espíritu en la experiencia de Dios, de acuerdo a la experiencia personal hecha por el Espíritu al fundador, para que el Espíritu Santo sea conocido, amado y servido. Esto es, establecer el reinado del Espíritu Santo en cada corazón y prolongar la cultura de Pentecostés.

    La Congregación de los Discípulos del Espíritu Santo fue fundado el 30 de abril de 1989 en la ciudad de Loja-Ecuador. Es una Congregación Religiosa Carismática de derecho diocesano dedicado a la Evangelización con el espíritu y la mística de la maravillosa Corriente de gracia llamada Renovación Católica Carismática (R.C.C.) [Const. 1]