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Evangelizamos con el espíritu y la mística de la Renovación Carismática Católica.

Lunes, 30 Noviembre 2015 02:47


ESPIRITUALIDAD

“DISCÍPULOS DEL ESPÍRITU SANTO”

Es ya tiempo de abrir de par en pa las puertas al Espíritu Santo.

Nuestra espiritualidad tal como el Santo Espíritu ha querido suscitar en  la Iglesia a través de la experiencia de Dios al fundador.   Es un estar enamorado del Espíritu Santo, ser por excelencia cultores del Espíritu Santo, para que lleno de Él pueda ser un apóstol universal y dócil a sus inspiraciones trabaje a tiempo y a destiempo (2Tim 4, 2),  para que el Señorío de Jesucristo y el reinado del Espíritu Santo se establezcan en la Iglesia y en el mundo. El nombre de Discípulos del Espíritu Santo es todo un programa de vida religiosa y sacerdotal [Const. 103].

“Ustedes, Renovación Carismática -prosiguió el Santo Padre- han recibido un gran don del Señor, han nacido del Espíritu Santo como una corriente de gracia en la Iglesia y para la Iglesia”. (P. Francisco). A partir  del  doblar rodillas en la alabanza y la adoración hay que dejarse guiar y conducir por el  Espíritu Santo para ser verdaderos cultores del Espíritu Santo ya que este es nuestro primer carisma en la Iglesia.

Por tanto, consideramos que nuestra espiritualidad debe estar profundamente marcada por la apertura a la acción del Espíritu Santo. Nuestro Instituto de Vida Consagrada dedicado también a atender esta Corriente de gracia    que es la RC.C, es una corriente de gracia que pasa llevando a una tensión consciente más alta la dimensión Carismática inherente a la Iglesia.

 Se nutre espiritualmente de aquella espiritualidad que brota de la divina Revelación consignada en la Sagrada Escritura, esto es: una espiritualidad Trinitaria, Cristológica, Pneumática, Mariana y Eclesiológica.

Nos edificamos con la espiritualidad de la beata Elena Guerra, mujer del Cenáculo, se anticipó a esta corriente de gracia y consagró toda su vida para que el Santo Espíritu sea conocido, servido y amado.  “Que el cristiano vuelva al Espíritu Santo, a fin que el Espíritu Santo vuelva a nosotros”. Entonces, esta renovación espiritual, ¿Cómo no va a ser una suerte para la Iglesia y para el mundo? Y en este caso, ¿Cómo no adoptar todos los medios para que continúe siéndolo?  (Pablo VI).

Cuando la Iglesia se convierta en Cenáculo, recreará y encontrará el clima espiritual que la ha caracterizado en sus primeros días después de Pentecostés […] entonces  habrá  rencontrado la vía, a la cual es llamada, para renovar la faz de la tierra. (B. Elena). Solo quien entra en esta sala puede ponerse al servicio de este nuevo régimen del Espíritu, es en el cenáculo donde la Iglesia crece y florece;  éste debería ser para todo cristiano el lugar más querido y visitado espiritualmente. El cenáculo es el lugar que Jesús deseó ardientemente y lo preparo con esmero.

Ir al Cenáculo es gozar con los dones eucarísticos y gozar con los dones del Paráclito.

El verdadero reformador es la persona  del Espíritu Santo, solo así, se encontrará la verdadera renovación, la que empieza desde el corazón, más no la que se queda en las estructuras.

Manda tu Espíritu como creador de una sociedad universal de santos

Además tratamos de vivir como la primera Comunidad cristiana de Jerusalén que escuchaban asiduamente las enseñanzas de los apóstoles, participaban en la fracción del pan y todo lo tenían en común… (cf. Hch 2,42; 1,14; 4,32).

Vigorizamos nuestra vida espiritual con la lectura diaria de la Palabra de Dios, acudimos a la Eucaristía diariamente, segregamos un tiempo adecuado para la oración mental, la meditación y nos unimos a la Iglesia universal a través del rezo de la Liturgia de las Horas [Const. 127].


PERFIL DEL DISCÍPULO DEL ESPÍRITU SANTO

Un apóstol de fe robusta, esperanza alegre, de ardiente caridad, de celo encendido.  No presume de sí, su fuerza es la oración constante. Es un enamorado del Espíritu Santo, para que lleno de Él pueda ser un apóstol universal trabajando incansablemente a tiempo y a destiempo (cf. 2Tm 4,2), para que el Señorío de Jesucristo y el reinado del  Espíritu Santo se establezcan en cada corazón.  El nombre de “Discípulo del Espíritu Santo” es todo un programa de vida religiosa y sacerdotal” [Const. 102 – 103].

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Nuestra comunidad

El Instituto de los Discípulos del Espíritu Santo fue fundado el 30 de abril de 1989, en la Ciudad de Loja-Ecuador. Es un Instituto Religioso Carismático de derecho diocesano, dedicado a la Evangelización con el espíritu y la mística de la Renovación Carismática Católica(R.C.C.) [Const. 1].